Animal Print/ ¿Por qué lo estamos usando de nuevo?

El animal print está de vuelta en la ciudad.

En la naturaleza las marcas del leopardo sirven de camuflaje, para pasar desapercibidos cuando los animales están de caza.

En la ciudad, pasa todo lo contrario.

El estampado animal se usa para destacar. También simboliza poder, riqueza y aristocracia. Es por esto que en un principio estaba reservado para la realeza. Reyes y reinas, diosas griegas y egipcias y líderes africanos.

En los años ‘20 aparece adornando cuellos de mangas y abrigos. Mientras que Josephine Baker, una de las primeras mujeres empoderadas del espectáculo, se transformaba en felino sobre el escenario y paseaba a su mascota Chiquitah que era un cheetah.

Luego vienen las sexy pin ups de los años ‘40, Betty Page una de las más icónicas y sus fotos en la selva. Y las divas de Hollywood en los años ’40 provocativas y glamorosas como Jean Harlow o Marilyn Monroe.

La revolución industrial y los avances de la tecnología permiten que se creen nuevos materiales y se masifique la producción. Así se crean alternativas al alcance de todos. Esto hace que el animal print ya no esté solamente limitado a la piel y a la aristocracia.

Dior lo utiliza para su colección debut de 1947, llamada “New Look”. Una de las primeras en usarlo como estampado  y no sólo en piel y así lo lleva al mainstream. Mientras declara que no es un estampado para mujeres dulces.

En los ’60 dos íconos lo llevan, Brigitte Bardot y Jacqueline Kennedy. Probando que el animal print puede ser sexy y sofisticado a la vez. Otra de mis íconos de la década Edie Sedgwick también lo usa. Y la leyenda dice que Bob Dylan le escribió a ella su canción “Leopard-Skin Pill-Box Hat” de Bob Dylan en el ’66.

Las juventudes de los ’70 se revelan contra las normas establecidas en la sociedad y aparece el glam rock con personajes como Ziggy Stardust, Marc Bolan de T Rex o los New York Dolls. Quines jugaban con las vestimentas femeninas, el maquillaje la purpurina y el animal print.

 

 

A mediados de los ’70 su lado salvaje es elevado a otro nivel y pasa a ser símbolo de rock and roll y punk. Con personajes como Sid Vicious y Debbie Harry de Blondie.

Las juventudes se revelan contra la autoridad representada por los organismos de poder que dominan a las sociedades, como la iglesia o los gobiernos con altos índices de pobreza y cesantía, especialmente en los jóvenes, como pasaba en Reino Unido.

Utilizan este estampado símbolo de poder y nobleza para revelarse contra los cimientos del orden político y social contra el que protestan.

Así pasa de ser un estampado de la élite a un estampado que cualquiera podía usar. Y con el que simbolizar desacuerdo con las sociedades en las que vivían y las mentes conservadoras.

Llegan los años ’80 con otra power woman, Grace Jones, que parece casi un animal exótica y exuberante. Este estampado sigue acompañando al rock, a los pelos exagerados y a los excesos de una economía de abundancia y prosperidad.

 

En los ’90 de excesos el animal print aparece en muchos desfiles, con Versace a la cabeza o Azzedinne Alaia para su colección FW ’91. Roberto Cavalli ya lo venía haciendo desde los ‘70. Lo siguen usando mujeres que marcaron tendencia como Naomi Campbell, Lady Di o Carolyn Bessette.

Aparece en bandas tan opuestas como el pop y las Spice Girls, el rock de Garbage con Shirley Manson  o el grunge de Kurt Cobain. A veces es símbolo de mal gusto y decadencia, como Peggy Sue o The Nanny. Y a veces es elegante y sofisticado, pocos estampados logran tener características tan opuestas.

Íconos de estilo y vanguardia como Kate Moss nunca lo ha dejado de usar.

A fines de los ’90 y principios de los años 2000 la sociedad se permite jugar y aparece el estampado animal en texturas de peluche, estampado de vaca y leopardo de pies a cabeza.

El kitsch en su máximo esplendor lo mezcla con otros estampados a veces incompatibles, en un lenguaje del todo vale.

El animal print aparece en épocas en que los límites entre lo femenino y masculino se desdibujan, en sociedades que no tienen miedo a expresarse tal cual son, a mostrar todos sus colores. Aparece cuando las personas se atreven a resaltar de la multitud y a expresarse libremente. Por eso hoy vuelve con tanta fuerza y lo hemos visto en casi todos los desfiles y en el fast fashion.

Tiene un mensaje subliminal que habla de que quien lo usa está a cargo, por eso es tan importante hoy teniendo en cuenta el lugar que ocupa la mujer. Es símbolo de poder, autosuficiencia y libertad, como el felino que lleva encima. Peleando por sus derechos y empoderándose para reclamar igualdad de condiciones. 

A pesar de siempre haber estado a lo largo de la historia, el estampado animal logra verse como una novedad cada vez que aparece, moderno y fresco.

Podemos cambiar el color, la textura, la escala, pero su mensaje es siempre poderoso.

Es una mezcla de transgresión y glamour.

Nadie se viste de animal print para quedarse en una esquina.

 

Leave A Comment

Your email address will not be published.